Viaje


Por Azul García

Parecía que las cosas que pasaban en la vida real debían ser vistas en pantallas, leídas en diarios o escuchadas en la radio para ser consideraras reales, como si algo no pudiera ocurrir en las sombras de la vida cotidiana sin ser retransmitido y aún así ser verídico. También era muy común en las redes sociales, donde se subían constantemente fotos de eventos y de cosas en el mismo momento en que ocurrían, con intención de que todos vean, como si no pudieran suceder sin alguien que los estuviera mirando desde otro lugar. Así, era común entrar a Facebook y ver miles de fotos de gente publicando lo que hacían en vivo y en directo, como si con eso legitimaran, de alguna manera, que lo que ellos vivían había sucedido. (más…)

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Por Lucía Arenas

Siempre disfruté andar en bicicleta, especialmente cuando era chica. No sé exactamente por qué, pero el lugar que más me gustaba recorrer era el pueblo donde vivían mis abuelos. Creo que está relacionado con la llanura entrerriana, con el hecho de que no hay mucho para ver, más que pasto, árboles y algunos animales. Hoy pienso que este tipo de geografía incita al pensamiento y entiendo que es ese el motivo por el que siempre me gustó andar en bicicleta. En mis viajes yo pensaba, imaginaba, crecía. El andar era tranquilo, y yo buscaba esa tranquilidad. (más…)

Por Luciana Ruarte

“Es triste dejar sus pagos/ Y largarse a tierra ajena/ Llevándose la alma llena/ De tormentos y dolores / Más nos llevan los rigores/ Como el pampero a la arena”, recita el gaucho Martín Fierro. Nada más acertado para ese momento de la vida en que uno debe alejarse del lugar al que siempre perteneció, de su ciudad, de su casa, dejarlo todo esperando volver y encontrarlos intactos. Claro que hay una gran diferencia con el gaucho, porque yo sí tenía otras opciones y pude haberme quedado allí, con mi familia, en mi ciudad, en mi cama, con mi perro, con el viento, con mis amigos. Pero no. Decidí dejar todas esas cosas para estudiar en Buenos Aires, no sin antes disfrutarlas como si fuera la última vez que estaba con ellas. Y, aunque al volver en vacaciones las recupero y me las apropio con entusiasmo porque se que volveré a dejarlas en poco tiempo, en el fondo asumo que ya no es lo mismo. Nada será lo mismo que antes de haberme ido. Las cosas cambian, la vida cambia, las personas cambian. Es un devenir al que no puedo oponer resistencia, nadie puede hacerlo. Por más que intente dejar todo como está y, al volver, espere encontrar todo tal como lo dejé, ya no será lo mismo. Entonces me pregunto: ¿existe “volver”?, ¿Se puede “volver” realmente? (más…)

Por Yamila Di Filippo

Decidir implica mucho más que elegir una de las opciones disponibles; es hacerse amo y señor de esa elección, es renunciar a las demás posibilidades, incluso sin tener la certeza de estar eligiendo correctamente, siguiendo, en algunas oportunidades, el instinto, y respondiendo, en otras, a esos extraños dictámenes del corazón. A menudo pienso en esto y no puedo evitar preguntarme si la decisión tiene allí su final, una vez tomada.

Cuando pienso en los caminos recorridos, en las elecciones y los riesgos que las personas toman en general, me viene a la memoria el recuerdo de mi abuela. La nona se embarcó hacia la Argentina en 1953 junto a mi tío Giuseppe, tras haber permanecido sobre las líneas de fuego italianas durante la más nefasta de las guerras mundiales, la segunda. El nono había venido un año antes para conseguir trabajo y les envió un par de pasajes en cuanto tuvo un poco de dinero. (más…)

Por Luciana Rey Leyes

Resulta extraño observar una hoja en blanco y desear plasmar en ella todos mis pensamientos, o al menos aquellos que hoy y ahora quisiera dejar en claro. Apenas la palabra “viaje” fue mencionada en la clase, su cálido rostro vino a mi mente. Nahuel es mi mejor amigo: no, no es mi novio, como así lo quisieran muchos… Sus papás, mis papás, o algún que otro vecino ya nos ha preguntado al vernos juntos: ¿ustedes son pareja? Pues lo cierto es que no lo somos, simplemente somos amigos incondicionales desde hace muchísimo tiempo. Él está ligado a la aventura viajera, definido por una manera especial de enfrentarse al mundo; en otras palabras, él es especial. Pero no es mi intención hacerlo sentir como tal, dado que muchas veces he encontrado así su lado egoísta y egocéntrico que ansío arrancar de su alma.

 

En este momento, Nahuel se encuentra en algún país de Asia, o de África…no estoy segura. El punto es que a fines del año pasado partió a Nueva Zelanda en busca de nuevas experiencias. La diferencia de ese viaje con los anteriores fue su duración: abandonó la ciudad de la furia por un año entero para realizar recorridos exóticos, conocer personas inesperadas, encarar un porvenir incierto. (más…)

Por Dagmar Szuster

Hace algunos meses mis padres tuvieron que lidiar con la rebeldía de mi hermana menor. Habiendo vivido los primeros trece años desde que mi mamá la dio a luz, decidió escapar de su cuidado. Como todos hicimos alguna vez, ella había dicho que iría a dormir a lo de una amiga, pero, en cambio, el plan era otro: un bar, cervezas y vodka en una esquina, y fiesta en algún pseudo-salón con posterior desayuno en alguna confitería que abriera de madrugada. Confiadas, ella y sus amigas, de que tendrían transporte público para emprender el viaje de regreso a sus hogares, donde se esperaba en cada uno de ellos verlas llegar a la mañana temprano (tal como habían acordado cada una con sus padres), se tendieron su propia trampa. Esperaron, somnolientas, en una calle inmoral del barrio porteño San Cristóbal, a que pasara su colectivo mientras la hora en la que eran esperadas estaba cada vez más cerca. (más…)

por Mariano García

 Canta Willie Nelson en uno de sus temas más famosos: “No puedo esperar para estar de nuevo en la carretera”. El entusiasmo y la ansiedad que Willie tiene por irse de gira, lejos de la vida sedentaria y monótona, es un sentimiento tan común a cualquiera que podría decirse que es inherente al ser humano. La sensación de seguridad del hogar y la rutina conocida de todos los días resultan cómodas por un tiempo, pero nos despojan de cualquier imprevisto o sorpresa y son esos momentos, buenos o malos, los que más se aprecian de la vida. (más…)

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