Ciudad, suburbios


Por Romina Miguez

¿Cómo podía hacer? ¿Entraba directamente, golpeaba primero, o le hacía una seña?

El contraste del día luminoso con la oscuridad atravesada por haces de luz violeta que provenía de aquella santería no era muy alentador. Sin embargo, levanté el mentón, respiré hondo – sin saber que iban a pasar horas hasta poder refrescarme con oxígeno nuevamente- y… mi rapto de gallardía fue bruscamente interceptado por el ferretero del negocio lindero. Era un hombre bastante desgastado, de mirada lasciva y dientes desparejos de un llamativo color maíz:

– Querés tirarte las cartas, ¿no? María ya no está más. Era mi novia, claro. Le vendió el fondo de comercio a una gorda que vas a ver que ni abre en horario. Entrá que te paso su teléfono. (más…)

Anuncios

Por Matías Mosquera

Pilar, once de la noche del sábado. Yo ya conocía el lugar, por eso no me fue difícil encontrarlo. Pero uno siempre tiene dudas sobre todo y necesita permanentes verificaciones. La importante cantidad de autos en el frente de la pizzería, fue el indicador que precisaba para constatar que no estaba en espacio y tiempo equivocados. Al entrar al local encontré lo que buscaba: un grupo de veinte jóvenes (número apenas mayor que la cantidad de carros) alrededor de una hilera de cinco mesas. Algunos me saludaron y otros miraron con dudas. Respondí el saludo a uno de ellos en especial, Cacury, quien en una hora estaría cumpliendo diecinueve años, razón por la cual estos jóvenes que merodeaban los veinte abriles, sus más cercanos amigos,se juntaban a cenar. La mayoría pertenecía al Country Olivos Golf; lugar de residencia del homenajeado. El resto, lo completaban los del Country Village Tenis & Golf. La presencia de compañeros del Colegio St. Catherine Moorlands en ambos bandos, explicaba la relación. (más…)

Por Malén Corrales

Estoy preparándome para ir por primera vez a la feria de los “bolis”; así todos la definen en el barrio y saben que son esas dos cuadras sobre la Perito Moreno, esquina Avenida Cruz. Son las once de la mañana de un sábado con cielo plomizo, que anuncia lluvia y frío. El colectivo 150 que sale de Lugano me llevó hasta ahí. La parada es justo frente al Club San Lorenzo de Almagro; desde ese punto se distingue el movimiento del lugar, es más me doy cuenta de que toda la gente, desde diferentes puntos, van hacia el mismo sitio. Las mujeres van con sus bolsos y changos vacíos, algunas van en familia, es decir, esposo e hijos incluidos. La mayoría de los concurrentes parecen ser también de la colectividad boliviana. (más…)

Por Paz Ibsen

Eran las nueve de la mañana y me encontraba en la puerta del Centro de orientación y gestión social del Ejército de salvación con Joselina, mi hermana. Tocamos timbre e inmediatamente nos atendió una señora de alrededor de cincuenta años, bastante petisa y excedida de peso. Llevaba puesto el uniforme del Ejército de salvación: un pantalón bordó y una camisa del mismo color con el escudo de la institución. Al vernos, dejó escapar una amplia sonrisa, nos saludó emocionadamente y luego abrazó a Joselina mientras le recordaba cuánto tiempo hacía que no pasaba a visitarlos. Luego, la señora me miró y entre risas dijo que era “la famosa Teresa” y se asombró del enorme parecido entre mi hermana y yo. Nos invitó a pasar mientras le preguntaba alegremente a Joselina cómo le iba en su nuevo trabajo. Atravesamos una sala pequeña repleta de sillas viejas, pero en buen estado, que se ordenaban contra las paredes cargadas de avisos y retratos, dejando un reducido espacio formando un camino desde la puerta de entrada hasta la oficina. Me explicaron que era la sala de espera, pero que como ésa era una ocasión especial, me recibirían en la cómoda oficina donde Teresa debía trabajar todos los días. (más…)

Por Ivanna Soto

Sábado 16:30 hs. Portón amarillo, bajo por la mitad. En el frente está inscripto en azul y negro con letras muy grandes: “Si tienes angustia, depresión, vicio, soledad: Jesucristo salva y sana.” Arriba del portón hay un toldo blanco donde también dice con letras verdes y negras: “Centro evangélico para el mundo. Ministerio “Amanecer con Cristo”. Un lugar para la familia”. Asomo la cabeza por debajo del portón y miro hacia adentro: el panorama presenta un largo y amplio salón lleno de sillas vacías y, al fondo, un escenario con adolescentes tocando instrumentos de música. Pruebo si la puerta se abre, y cede. Entro. (más…)

Por Martín Manrupe

Me bajé del colectivo y luego de caminar algunas cuadras por la avenida Vélez Sarsfield di con un cartel que indicaba la ubicación de la estación Buenos Aires. Transité una larga cuadra en la que había algunas fábricas y finalmente la encontré. Lejos estaba de parecerse a las grandes estaciones, gigantes con techos altos y siempre repletas de gente; ésta parecía ser una más, con la única distinción de que era la terminal del Belgrano Sur. Entré y saqué ida y vuelta a González Catán. el final del recorrido. Un guarda vestido con uniforme azul me pidió el boleto y lo agujereó. Luego pasé al andén donde ya me esperaba el tren listo para que lo abordara. (más…)